ASÍ EMPEZÓ TODO, COCINANDO CON NIÑOS, ENSEÑAR A COMER, PRIMEROS, SEGUNDOS, DULCES

jueves, 1 de febrero de 2018

Bizcocho esponjoso de chocolate en peligro de extinción



Bizcocho esponjosísimo de chocolate




¡El cambio climático amenaza al chocolate! Para 2050 la planta del cacao podría extinguirse debido al calor y la falta de lluvia en sus zonas tradicionales de cultivo en África y Sudamérica. ¡Que mejor excusa para hartarse de chocolate ahora que podemos! Consumámoslo a tutiplén antes de que lo persigamos como adictos clandestinamente por las esquinas. Es antidepresivo, antioxidante y anti elitista. ¿Qué mundo queremos dejar a nuestros descendientes? Podemos superar la falta del dodo, pero la del chocolate ¡No!

Al menos, dejémosles una receta irresistible de bizcocho de chocolate. Quién sabe si una porción olvidada en una alacena sea el último vestigio que quede de nosotros cuando dentro de unos siglos nos invadan los extraterrestres. Aunque lo dudo, no suelen quedar ni las migas.

Bizcocho de chocolate

Ingredientes:

3/4 de tableta de chocolate con leche o blanco para fundir
1/3 de tableta de chocolate negro para fundir
30 g de mantequilla
150 cl de nata
4 huevos
3 cucharadas de azúcar
50 cl de aceite
50 g de harina de almendras o almendras molidas o nueces molidas
100 g de harina de repostería
1 sobre de levadura
1 sobre de gaseosa
Aroma de vainilla


Preparación:

1. Batir la clara de huevo a punto de nieve, añadir el azúcar y las yemas poco a poco. Los huevos deben estar a temperatura ambiente porque retienen más aire que los refrigerados y queremos que la masa del bizcocho nos quede lo más aireada y esponjosa posible. Con sacarlos de la nevera media hora antes es suficiente.
2. Fundir el chocolate con la mantequilla al baño maría o en el microondas, removiendo con paciencia y añadirle el aceite. Unir ambas mezclas con delicadeza.
3.  Montar la nata e incorporarla al huevo batido removiendo lo mínimo para que no pierda aire.
4. Por otro lado, mezclar la harina de almendras con la harina de trigo y las levaduras cuidando que se integre todo muy bien para que estas últimas se distribuyan uniformemente y el bizcocho suba en el horno. Añadir a la mezcla de huevo y chocolate removiendo lo mínimo con movimientos envolventes, todo encaminado a conseguir una masa lo más aireada posible.
5. Verter en un molde forrado con papel de horno o engrasado y enharinado (como el bizcocho es de chocolate se puede utilizar cacao en polvo para que no quede manchado de harina al desmoldarlo). No llenar el molde más de 3/4 porque el bizcocho subirá. Colocar el molde en la rejilla del horno y retirar la bandeja para que circule bien el calor. Hornear a 190 grados centígrados con la rejilla en posición media y con calor arriba y abajo, durante media hora aproximadamente. Como no hay dos hornos iguales el tiempo de cocción puede variar pero es importante no abrir la puerta del horno hasta que el bizcocho haya subido y esté casi hecho.
6. Y aquí viene el punto crítico de la elaboración, porque si se cuece mucho se quedará seco y si aún está muy líquido por dentro se hundirá por el centro. Pasada esa media hora abrir con cuidado el horno y pinchar el bizcocho con un pincho de barbacoa para comprobar si aún queda un poco de masa sin cocer en su interior, pero no demasiada pues se desmoronará. Es el momento de abrir el horno y que vaya perdiendo temperatura, unos minutos. Sacarlo antes de que se quede totalmente seco por dentro. Con la práctica y midiendo bien los tiempos conseguiremos un delicioso bizcocho con dos texturas, una muy esponjosa por fuera y otra más húmeda en su interior, como si de un coulant se tratara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario